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Cantando en Todo Tiempo

CANTANDO EN TODO TIEMPO

 

“Darán voces de júbilo mis labios, cuando te cante alabanzas, y mi alma, que tú has redimido”.                                           

Salmos 71:23 (LBLA).

Al leer este versículo, debemos tener clara una cosa y es que, la naturaleza de una persona que ha sido redimida, por el poder del Evangelio, busca y anhela alabar a su Salvador. Quizás durante este tiempo hemos dejado de alabar Dios por medio de cánticos; ya sea porque no nos gusta cantar, no le vemos la importancia al asunto o porque estamos pasando este momento humanamente solos. Sin embargo a la luz de la palabra podemos ver cuán importante y beneficioso es para un creyente alabar a Dios por medio de los cantos.

Colosenses 3:15-16 refiere: "Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales". (RV60)

En el pasaje anterior el apóstol Pablo toca cuatro aspectos que nos muestran porqué no debemos dejar de cantar:

1. Cantar nos recuerda el Evangelio de Dios y su palabra (V. 16): Dios en su misericordia nos ha dado la música para tener memoria de lo que Él nos ha dicho y hecho por nosotros. Un ejemplo de esto lo podemos leer en Éxodo 15; en este pasaje Moisés y los hijos de Israel elevan un cántico de alabanza a Dios por su poder y grandeza. Seguramente este canto ha sido transmitido de generación a generación, rememorando así, como Dios los liberó de Egipto, momento que hasta el día de hoy se sigue recordando. (Ver Apocalipsis 15)

2. Cantar nos alienta en momentos difíciles: Al cantar estamos recordando el Evangelio y su palabra, esto, en momentos de dificultad nos da ánimo y consuelo. Un ejemplo está en el canto del Salmo 32:7 “Tú eres mi refugio, me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás” ¡Qué gran verdad podemos encontrar en este pasaje! Pues nos permite regocijarnos y recordar que Él cuida de nosotros en todo tiempo.

3. Cantar nos une como cuerpo de Cristo: El versículo 15 nos recuerda que hemos sido llamados a ser un solo cuerpo (unidad), y una de las maneras en que podemos expresarlo nos lo refiere el versículo 16: “…cantando salmos e himnos y cánticos espirituales”, siempre, recuerda, con el propósito de glorificar a Dios. 

4. Cantar es una muestra de gratitud a Dios: El versículo 15 nos deja claro que debemos ser agradecidos con Dios por todo, y que mejor manera de demostrar nuestra gratitud que por medio de himnos y alabanzas, como nos lo indica el versículo 16 “…cantando a Dios con acción de gracias en nuestros corazones” (LBLA). Leyendo esto recordaba un himno que hemos entonado juntos como iglesia que dice que tenemos más de 10.000 razones para alabarle y agradecerle por lo que ha hecho en nuestras vidas.

Hoy la palabra nos anima a no dejar de cantar y darle la gloria a nuestro Dios en todo tiempo, recordando que Él nos ha dado la libertad espiritual para poder hacerlo en cualquier momento y lugar (2 Cor 3:17). Iglesia, no dejemos de cantar a nuestro Dios “porque Él es bueno y para siempre es su misericordia”(Salmos 136:1).

Bendiciones.

 

 

 

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